El hecho ocurrió en Remedios de Escalada, partido de Lanús. La víctima activó un sistema antirrobo que aplicó una descarga de 6.000 voltios a uno de los delincuentes, quienes huyeron del lugar. La Justicia inició actuaciones de oficio.
Un intento de robo fue interrumpido por una mujer que utilizó un dispositivo de descargas eléctricas para recuperar su motocicleta. El hecho ocurrió alrededor de las 20 en Remedios de Escalada, partido de Lanús, en la zona sur del conurbano bonaerense. La secuencia quedó registrada por cámaras de seguridad de una vivienda del barrio.
La víctima, identificada como Débora, se disponía a realizar un tatuaje en el domicilio de una clienta cuando fue abordada por dos personas en moto. Según declaró a Canal A24, entregó el vehículo sin oponer resistencia y luego activó el dispositivo eléctrico antirrobo llamado Shock-Bag. “Lo activé y esperé”, afirmó.
El dispositivo, que según Débora tiene una descarga de 6.000 voltios, se activó a pocos metros del lugar del ataque. Uno de los delincuentes recibió la descarga, cayó al suelo y huyó rengueando a pie. Los asaltantes abandonaron la moto, que fue recuperada por la mujer.
“Supongo que le habrá dolido”, dijo Débora entre risas. Explicó que compró el dispositivo porque ya le habían robado cuatro motos y consideró que “estaba cansada de perder permanentemente mi herramienta de trabajo”. Agregó que el voltaje recibido por el delincuente fue “equivalente al de una reja eléctrica”.
Débora sostuvo que “está bueno cuando uno recupera lo suyo porque cuesta mucho comprarse las cosas”. Admitió que “pensé en el riesgo que iba a sufrir el delincuente, la situación me llevó a priorizar la recuperación de medio de transporte laboral”.
El Shock-Bag es un dispositivo que se maneja a distancia, con un alcance de hasta 180 metros. Funciona mediante un reloj que, al activar tres botones simultáneamente, envía una descarga eléctrica a una correa ubicada en el asiento del conductor.
No hubo robo de la motocicleta ni denuncia formal, pero la Justicia inició actuaciones de oficio a través de la Comisaría 4ta de Lanús. La investigación está a cargo de la UFI N° 6 descentralizada de Avellaneda-Lanús.
