El escritor marroquí Tahar Ben Jelloun, en una entrevista con EFE, elogió la postura del Gobierno español respecto a Palestina y pidió la liberación de los jóvenes condenados tras las protestas del movimiento GENZ212 en Marruecos.
Tánger (Marruecos), 20 jun (EFE).- Al filo de los 80 años, Tahar Ben Jelloun, el escritor marroquí más internacional, encabeza un proyecto cultural en Tánger, la ciudad de su infancia. En una entrevista con EFE, afirmó que “hay que felicitar a España por no obedecer a Trump ni a Netanyahu” y solicitó la libertad de los jóvenes condenados tras las protestas del GENZ212.
Ben Jelloun (Fez, 1947) preside Photo Tanger, el primer festival internacional de fotografía de esta ciudad, que calificó como “turística, un poco española y algo pobre en actividades culturales”. Con España como país invitado y la fotógrafa Isabel Muñoz como una de las protagonistas de la programación, el festival “dará mucha vida cultural” a la ciudad del Estrecho durante el verano, cuando millones de marroquíes de la diáspora regresan al país.
Muchos de ellos son marroquíes residentes en España que pueden beneficiarse de la regularización impulsada por el Gobierno de Pedro Sánchez. “Fue una buena decisión. Evidentemente, fue muy criticada en Francia e incluso insultada por la derecha. Pero, en mi opinión, es muy inteligente aclarar las cosas y regularizar a quienes viven en la clandestinidad”, sostuvo el autor de “El hombre roto”.
Una medida similar a la puesta en marcha en Marruecos para regularizar a inmigrantes subsaharianos: “Eso es la mezcla, eso es el mestizaje, y es algo magnífico”, apuntó Ben Jelloun, afincado en París, académico y premio Goncourt 1987.
Ben Jelloun celebró también el apoyo de España al pueblo palestino tras la ofensiva militar israelí. “España ha sido muy valiente. En todo caso, Pedro Sánchez ha sido muy valiente”, afirmó en alusión a la oposición del jefe del Gobierno español frente a las políticas del presidente de Estados Unidos y del primer ministro israelí sobre Palestina. “Hay que felicitar a España por haber apoyado a los palestinos de manera directa y por no haber obedecido ni a Trump ni a Netanyahu”, continuó. “Es algo admirable. En definitiva, España tiene más afinidades y más intereses comunes con el mundo árabe que con el resto de Occidente”.
En “El castigo”, uno de sus libros más populares, Ben Jelloun narra el calvario que sufrió cuando fue arrestado en 1966, a los 20 años, por participar en manifestaciones pacíficas estudiantiles. Estuvo 19 meses encerrado durante los llamados “años de plomo” bajo el reinado de Hassan II. “Los años de plomo fueron años de injusticia, años de prisión, tortura, silencio, represión y miedo. Había miedo”, recordó. Hoy, “somos libres, hablamos, discutimos. Ya no vivimos en una época de represión y miedo”.
Sin embargo, en el Marruecos actual más de 1.500 jóvenes han sido procesados por participar en las protestas del movimiento GENZ212 que se registraron el año pasado, y cientos siguen en prisión con condenas que llegan a los 15 años por pedir en las calles menos estadios de fútbol y más colegios y hospitales. “No entiendo por qué se encarcela a jóvenes que protestan. Eso no es normal. Han protestado, no han puesto bombas ni han cometido actos violentos”, sostuvo. “En mi opinión, son opositores que no tienen malas intenciones. Dicen cosas que hay que escuchar porque su discurso no es absurdo. Quieren más igualdad, más justicia, una lucha real contra la corrupción. Quieren educación, conocimiento y universidad. Hay que sacarlos de la cárcel. No es normal que estén allí”, insistió.
Consultado sobre el papel de los intelectuales y escritores, Ben Jelloun, que desde 2010 compagina la literatura con la pintura, concluyó: “Mi papel es escribir o pintar. Y eso es lo que sigo haciendo”.
