El hombre de 37 años, señalado como el jefe de la organización narco que mató al policía Rodolfo Manfredi el 11 de junio, fue detenido este jueves en barrio La Tablada. Con esta captura, ya son cuatro los miembros de la familia Muñoz detenidos por el caso.
ROSARIO.- Eduardo Rodolfo Muñoz, de 37 años, fue detenido este jueves en una casa de Centeno al 500, en barrio La Tablada. Estaba señalado por la fiscalía federal como el jefe de la organización narco que asesinó a Rodolfo Manfredi, agente de la Policía Federal Argentina, el 11 de junio pasado. Permanecía prófugo desde el día posterior al crimen, cuando se había ordenado su captura. Pocas horas antes, en la madrugada, había sido aprehendido su hijo de 17 años en una vivienda de barrio Godoy. Con esos dos arrestos, ya son cuatro los miembros de la familia Muñoz detenidos por el caso.
El operativo que puso fin a la fuga de Eduardo Muñoz fue ejecutado por la PFA a pedido de los fiscales que llevan adelante la causa, encabezados por Matías Scilabra. El Ministerio de Seguridad Nacional había ofrecido una recompensa millonaria por datos que permitieran ubicarlo.
“Hace instantes atrapamos a Eduardo Muñoz: prófugo de la Justicia, líder del clan Muñoz y partícipe del asesinato del agente de la Policía Federal Rodolfo Manfredi en Villa Banana, Rosario. Lo buscamos, lo encontramos y lo atrapamos”, escribió en la red X la ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva.
El crimen de Manfredi ocurrió el 11 de junio en los pasillos de Gutenberg y 27 de Febrero, dentro del asentamiento conocido como Villa Banana, en el sudoeste de Rosario. Manfredi, junto a otros dos agentes federales del Plan Bandera, realizaba un patrullaje sin uniforme cuando fue identificado por miembros de la organización. Según la reconstrucción judicial basada en cámaras de videovigilancia, entre el momento en que los policías fueron detectados y el ataque a tiros pasaron entre ocho y once minutos. Un grupo de al menos diez personas los cercó, les gritó “cobani, váyanse” y, cuando los efectivos buscaban una salida hacia el bulevar, abrió fuego. Manfredi recibió tres disparos por la espalda y murió en el lugar. Su compañero Emilio Gómez Villafañe resultó gravemente herido.
Las detenciones en este caso fueron rápidas. La secuencia comenzó con Luis Miguel Muñoz, que resultó herido en el enfrentamiento y quedó bajo custodia policial en el Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) antes de ser imputado, junto a Mario Ezequiel Peralta. Días después, otro testigo reconoció a Jorge Gustavo “Morcilla” Muñoz a partir de una fotografía, y ese reconocimiento lo convirtió en el segundo integrante del clan imputado. El viernes pasado quedó formalmente acusado como uno de los atacantes.
Este miércoles fue detenido el menor de 17 años, hijo de Eduardo Muñoz, en una vivienda de Gómez al 2800. Los investigadores llegaron a esa dirección después de un trabajo de intervenciones telefónicas. El operativo lo ejecutó el Departamento de Investigaciones Federales por pedido de los fiscales Santiago Alberdi, Matías Mené y Scilabra, con autorización del juez de Garantías Eduardo Rodrígues Da Cruz. De acuerdo a la teoría fiscal, tanto Jorge como Eduardo Muñoz fueron quienes increparon a los policías antes de que el grupo los acorralara y abriera fuego.
La cuarta detención, la de Eduardo Muñoz, cierra —al menos por ahora— el capítulo de las capturas dentro de un mismo núcleo familiar que la fiscalía describe como el centro de la trama. Muñoz era considerado, hasta la condena de 2023, un partícipe secundario en la red narco que en ese entonces lideraba Dalmacio “Sapo” Saravia, su cuñado. La condena de 2023 contra Saravia, su hijo y Eduardo Muñoz no desarticuló la estructura. La fiscalía sostiene que la reacción de la organización aquella noche no fue improvisada, sino la respuesta disciplinada de una estructura que conocía el territorio mejor que la policía y que llevaba semanas bajo presión por una serie de allanamientos con secuestros importantes de droga en la zona.
