Legisladores de la oposición presentaron proyectos de resolución y solicitaron una reunión informativa tras la desvinculación de 62 trabajadores de la Comisión Nacional de Energía Atómica.
Buenos Aires, 2 de julio (NA) – Diputados de la oposición expresaron su rechazo ante los despidos en la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA) y lo vincularon con un supuesto plan de desmantelamiento del sector nuclear argentino. La controversia escaló luego de que las autoridades del organismo oficializaran la desvinculación de 62 trabajadores contratados, que desempeñaban funciones profesionales, técnicas y administrativas, mediante notificaciones digitales.
El recorte afectó a áreas estratégicas dedicadas a proyectos de vanguardia en distintos centros atómicos del país. La oposición remarcó que las bajas se dan en un contexto donde el organismo ya cuenta con una dotación inferior a la mínima requerida para garantizar servicios de energía nuclear, salud especializada y generación de insumos productivos.
Los gremios del sector, principalmente la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Asociación de Profesionales de la CNEA (APCNEAN), reaccionaron de inmediato. Desde el entorno de las autoridades de la CNEA intentaron minimizar el impacto al afirmar que las bajas correspondieron a contratos iniciados durante 2023 y que no se verían afectados ingenieros nucleares ni personal técnico-especializado. No obstante, los listados oficiales indican que el recorte incluyó puestos en gerencias de áreas clave.
Durante las jornadas de protesta, las inmediaciones y los pasillos de la sede central en el barrio porteño de Núñez fueron custodiados por efectivos de la Gendarmería Nacional, un hecho cuestionado por la oposición.
Entre las iniciativas presentadas destaca el proyecto de resolución impulsado por la diputada nacional de Unión por la Patria Adriana Serquis para expresar el “más enérgico repudio institucional”. El texto advierte que bajo la gestión de Javier Milei, el presupuesto de la CNEA sufrió una reducción del 45,4%, acumulando una caída del 53,8% desde su pico en 2022, lo que ubica la inversión por debajo de los niveles de 2009. Asimismo, se detalla un desplome del 53,4% en bienes de capital y un fuerte deterioro de la masa salarial, con sueldos profesionales que, en muchos casos, quedaron bajo la línea de pobreza. Según se detalla, los salarios perdieron un 32,1% desde noviembre de 2023 y un 58,2% desde 2015.
La presentación también incluyó una condena al uso de la Gendarmería Nacional en las instalaciones atómicas. “Repudiamos la utilización de la Gendarmería Nacional -fuerza destinada a cuidar la soberanía en las fronteras de la Patria- como custodia de la planta política designada para el ajuste en el sistema nuclear argentino”, señala el documento.
En la misma línea, el diputado nacional de Provincias Unidas Pablo Juliano envió una nota formal al presidente de la Comisión de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Martín Yeza, solicitando una convocatoria urgente a una reunión informativa. El objetivo es exigir precisiones sobre el alcance de las desvinculaciones, el estado de los proyectos estratégicos y el plan del Poder Ejecutivo para el sector. Se prevé citar tanto a funcionarios nacionales como a gremios, científicos, tecnólogos y gobernadores provinciales.
A través de sus redes sociales, Juliano sostuvo que las medidas exceden el plano fiscal. “Lo disfrazan de ajuste fiscal, de pelea con los sindicatos. Es mentira. Atrás se asoma un plan: vaciar y entregar nuestra soberanía nuclear. Desde mayo, cualquier empresa privada, nacional o extranjera, puede recorrer la CNEA como si fuera un supermercado y elegir qué se lleva: el RA-10, el uranio, 70 años de conocimiento”, afirmó. El legislador advirtió que la sangría de personal acumula casi 500 bajas desde diciembre de 2023, afectando a cuadros altamente calificados. Según Juliano, el freno deliberado de proyectos y la devaluación de las capacidades estatales buscan “entregar en bandeja” el sector a inversores privados extranjeros. En este sentido, citó las declaraciones del secretario del Tesoro de los Estados Unidos, Scott Bessent, quien señaló que Argentina es rica en uranio y que existe un compromiso oficial para el ingreso de capitales norteamericanos en esa área. “Argentina es la única potencia nuclear consolidada de América Latina. Fundir eso y regalar el conocimiento a cambio de nada es condenarnos al subdesarrollo”, concluyó.
Por su parte, la diputada nacional de Unión por la Patria Vanesa Siley expresó que “no se trata solamente de un ataque contra quienes sostienen cotidianamente la labor de la CNEA. Es una ofensiva directa contra el desarrollo científico y tecnológico de nuestro país”.
