La Audiencia de Valladolid impuso penas que suman más de 20 años de cárcel a María Ángela P.C., alias ‘Vanessa’, y a Javier R.A., por integrar una red que prostituía a mujeres paraguayas en un piso de la ciudad.
La Audiencia de Valladolid condenó a penas que suman más de 20 años de prisión a María Ángela P.C., alias ‘Vanessa’, y a Javier R.A., por su participación en una organización criminal dedicada a la explotación sexual de mujeres provenientes de Paraguay. El tribunal consideró a María Ángela P.C. autora de dos delitos de prostitución coactiva, un delito de aprovechamiento de la prostitución ajena, un delito de tráfico de drogas y un delito de grupo criminal, con una pena global de doce años y ocho meses de cárcel, multa de 8.400 euros y libertad vigilada por diez años. Javier R.A. fue hallado autor de un delito de tráfico de drogas, otro de blanqueo y un tercero de pertenencia a grupo criminal, con una condena de siete años y medio de prisión y multa de 885 euros.
El tribunal absolvió a las otras dos personas acusadas, Mirta Graciela G. y Hugo Javier A.A., para quienes la fiscalía había solicitado dieciocho años y nueve años y ocho meses de prisión, respectivamente. Según la sentencia, no se encontraron pruebas suficientes para condenarlos.
La fiscalía sostuvo que los acusados se aprovecharon de la situación de vulnerabilidad económica de las víctimas en Paraguay para trasladarlas a España, donde debían ejercer la prostitución en un piso de Valladolid. Las víctimas declararon que estaban disponibles las 24 horas del día, debían estar siempre preparadas y no podían rechazar clientes ni servicios, incluso cuando estaban enfermas o menstruando, hasta saldar la deuda del viaje.
María Ángela P.C., alias ‘Vanessa’, se declaró inocente y afirmó ser una víctima más de su prima, la presunta líder de la organización, Lorenza C.P., actualmente en paradero desconocido. Dijo que llegó a España con un préstamo de 3.000 euros y que se prostituía para saldar la deuda. Javier R.A., expareja de Lorenza, negó haber participado en la actividad ilegal y afirmó que la droga incautada era para su consumo personal.
El caso fue conocido como ‘Operación Tentaciones’ y se investigó en el marco de la lucha contra la trata de personas con fines de explotación sexual.
