Eurodiputados españoles de visita en Pekín afirmaron que el bloque prioriza el diálogo para reducir las diferencias económicas con uno de sus principales socios.
La Unión Europea apuesta por mantener el diálogo con China para resolver las crecientes tensiones comerciales y económicas y evitar una escalada entre ambas partes. Así lo afirmaron a EFE los eurodiputados españoles Nicolás Pascual de la Parte (PP) y Javi López (PSC), quienes esta semana realizaron una visita oficial al país asiático. Ambos coincidieron en que Bruselas busca agotar todas las instancias de negociación antes de responder con medidas comerciales.
«Queremos agotar las posibilidades de negociación antes de tomar medidas de retorsión. No queremos una guerra comercial, queremos evitarla», aseguró Pascual de la Parte. En la misma línea, López advirtió que «cualquier medida unilateral en el ámbito comercial va a conllevar una medida unilateral espejo contra ti» y sostuvo que una escalada perjudicaría la relación con un socio clave.
«Sabemos a lo que nos lleva eso, a una escalada comercial contra un país con el que tenemos relaciones muy intensas y también, siendo honestos, que tienen mucha capacidad de resistencia y menos presión de su opinión pública en la toma de decisiones, por razones obvias», agregó.
Los legisladores realizaron reuniones en Pekín y Shanghái con funcionarios chinos para abordar temas económicos, tecnológicos, de derechos humanos y la guerra en Ucrania. Según Pascual de la Parte, durante esos encuentros el ministro de Asuntos Exteriores chino, Wang Yi, defendió la posición de su país y aseguró que el desequilibrio comercial no responde a políticas proteccionistas, sino al funcionamiento de los mercados.
López explicó que la respuesta de las autoridades chinas fue clara: «Nosotros aplicamos las normas de la Organización Mundial del Comercio; llévenme allí si ustedes tienen críticas, preocupaciones o disputas que resolver». Sin embargo, lamentó que el actual desequilibrio comercial tenga «consecuencias de gran alcance» tanto en la economía como en la política europea y pidió a Pekín ser «imaginativa» para encontrar soluciones.
Pascual de la Parte también reveló que Wang Yi criticó a Bruselas por, según su visión, «politizar» las diferencias comerciales. «Hacen una selección de las reglas que quieren cumplir y las que no quieren cumplir. Y eso es lo que hay que arreglar», declaró el funcionario chino, de acuerdo con el eurodiputado.
El representante español señaló además que a Pekín «le molesta mucho» que la Unión Europea lo considere un «rival sistémico». «No se ven a sí mismos como rivales de la UE, sino como socios. En el fondo, su objetivo final es tratar de separar a Estados Unidos de Europa, y que Europa se vaya acercando a China», afirmó.
Consultado sobre la multa de 500 millones de euros impuesta por la UE a la plataforma de comercio electrónico AliExpress, Pascual de la Parte sostuvo que se trata de «una señal de la UE para demostrar que vamos en serio». En ese sentido, remarcó que el bloque aplicará el principio de reciprocidad en su vínculo con China.
«Vamos a mirar todo con lupa y vamos a aplicar el principio de reciprocidad. Ese es otro de los principios fundamentales que hemos planteado a los chinos: nuestras relaciones, no solamente comerciales sino también económicas y políticas, se van a basar a partir de ahora en el principio de la transparencia y la reciprocidad», explicó.
El eurodiputado también aseguró que el desarrollo industrial chino fue posible gracias a la transferencia de tecnología occidental y puso como ejemplo el sector ferroviario. «China está donde está por la transferencia masiva de tecnología occidental, básicamente de empresas norteamericanas y alemanas, que hicieron su agosto aquí durante muchos años. Lo hicieron una sola vez: tú mandas el primer tren de alta velocidad, aquí lo manda Siemens, pero ahora los chinos hacen los trenes más baratos y te los mandan a ti de vuelta», señaló.
Otro de los temas abordados fue la acusación de Francia y Alemania de que China mantiene una devaluación de su moneda para mejorar su competitividad internacional. López estimó que esa «devaluación artificial» se ubica entre el 20% y el 30%, mientras que Pascual de la Parte consideró que Pekín «se está dando cuenta de que ha llegado a los límites de ese modelo», en un contexto en el que Europa prioriza cada vez más la seguridad del suministro por encima del beneficio económico.
Para el eurodiputado, el escenario internacional obliga al bloque europeo a redefinir su estrategia: «Europa tiene que encontrar su sitio en un mundo cambiante, hostil, incómodo. Y no teníamos ni el vocabulario ni las estructuras adecuadas, pero creo que vamos a aprender rápidamente la lección».
