La etapa superior de un cohete de SpaceX, lanzado en enero de 2025, se encuentra en trayectoria de colisión con la Luna. El impacto ocurrirá este miércoles y será observado por científicos y aficionados.
CABO CAÑAVERAL, Florida.– La etapa superior de un cohete de SpaceX, que quedó a la deriva tras lanzar dos módulos de alunizaje en enero de 2025, impactará contra la superficie lunar este miércoles. El choque, de carácter accidental, se producirá a una velocidad estimada de 8700 kilómetros por hora, según el especialista en seguimiento de objetos espaciales Bill Gray.
El impacto tendrá lugar cerca del cráter Einstein, en el borde occidental iluminado de la Luna. Las mejores condiciones de observación se darán en el este de Estados Unidos, Canadá y gran parte de Sudamérica. Gray, quien planea observar el evento desde New Brunswick, Canadá, declaró: «Allá arriba todo se está llenando demasiado».
El cohete, de aproximadamente 12 metros de largo y 4500 kilogramos de peso, fue utilizado para poner en órbita dos módulos privados de alunizaje el 15 de enero de 2025. Uno de ellos, el Blue Ghost de Firefly Aerospace, logró un alunizaje exitoso; el otro, de la empresa japonesa ispace, se estrelló.
El impacto liberará una energía equivalente a tres toneladas de TNT y excavará un cráter de unos 27 metros de diámetro y cinco metros de profundidad, según el astrofísico Benjamin Fernando, del Laboratorio Nacional de Los Álamos. Fernando señaló en un correo electrónico: «Parte del motivo de nuestro interés en este evento es determinar hasta qué punto los impactos de escombros representan un riesgo para los futuros astronautas».
El Lunar Reconnaissance Orbiter de la NASA y el orbitador lunar surcoreano Danuri tomarán imágenes del lugar antes y después del impacto. El Danuri pasará a pocos kilómetros del cohete dos minutos antes del choque.
Este será el segundo caso conocido de un cohete fuera de servicio que impacta accidentalmente contra la Luna. En 2022, un segmento de un cohete chino abrió cráteres en la cara oculta del satélite.
El astrofísico retirado Jonathan McDowell sostuvo por correo electrónico: «Este impacto no representará un problema. Pero en un futuro en el que existan bases permanentes en la Luna, impactos similares sí serían un inconveniente, y necesitaremos dejar de abandonar etapas de cohetes en órbitas caóticas como esta».
Durante el programa Apolo, la NASA hizo chocar deliberadamente etapas de cohetes y módulos lunares para realizar mediciones sísmicas. En 2009, la nave LCROSS y su etapa superior fueron estrelladas intencionalmente para buscar hielo cerca del polo sur lunar.
