La firma Will Der cerró sus plantas de General Pacheco y Las Flores; sus dueños atribuyeron la decisión a la caída de los pedidos, el menor consumo y el avance de las importaciones.
La firma textil Will Der cerró sus dos plantas, ubicadas en General Pacheco y Las Flores, provincia de Buenos Aires, y despidió a 120 trabajadores. El anuncio se realizó el viernes 7 de agosto en una reunión con el personal, según audios que circularon días después y que fueron publicados originalmente por BAE Negocios.
La reunión estuvo encabezada por Santiago Phelan, exjugador y exentrenador de Los Pumas y socio de la compañía, y Armando Anasal, otro de los empresarios. LA NACION confirmó con personas presentes en el encuentro que las grabaciones son auténticas.
Durante el anuncio, Anasal, con casi 50 años de trayectoria en la actividad, se refirió a la situación política. Sostuvo que durante décadas evitó involucrarse en política, pero que la crisis de la empresa modificó su mirada. “La política digita nuestras vidas, digita el futuro de todos y nada depende de nosotros. Son 50 años tirados a la basura”, expresó. Luego afirmó: “Solo les pido que piensen la próxima vez que voten porque la vida es política”.
Los empresarios atribuyeron el cierre a la caída de los pedidos, la debilidad del consumo y el avance de productos importados. Phelan explicó que llevaban alrededor de un año y medio intentando sostener la actividad y buscando nuevos clientes, incluso fuera del negocio tradicional. “Los planes de trabajo desaparecieron”, afirmó. Según relató, habían salido a buscar empresas mineras y de otros sectores para producir mamelucos y cubrir parcialmente la capacidad ociosa de las plantas.
“Mucho de lo importado que está reemplazando a lo nacional y mucho de lo que no consumen las marcas y no hay reposición, todo eso nos mata”, sostuvo Phelan. Aseguró que comenzaban a aparecer pedidos para enero, febrero y marzo de 2027, pero que la compañía no tenía trabajo suficiente para atravesar los meses siguientes. “Estamos en agosto y ahora no hay laburo”, resumió.
Una fuente que trabajó cerca de una década en la compañía y estuvo presente durante el anuncio confirmó a LA NACION el deterioro de la actividad, aunque pidió reserva de su identidad. “El trabajo estaba muy escaso, no nos entraban pedidos y los pocos que entraban no llegaban a abastecer semejante estructura”, relató. Según explicó, las marcas para las que producía Will Der acumulaban mercadería sin vender y habían reducido sus órdenes a la fábrica.
