La muestra ‘El tartamudeo de la historia’ reúne más de cincuenta fotografías, videos y wallpapers del artista conceptual alemán Thomas Demand. Se inaugura el 22 de agosto en la Fundación Proa, en el barrio de La Boca.
La Fundación Proa, ubicada en la Avenida Pedro de Mendoza 1929, en el barrio porteño de La Boca, presentará desde el 22 de agosto la muestra retrospectiva «El tartamudeo de la historia», del artista conceptual alemán Thomas Demand. La exhibición incluye más de cincuenta fotografías a gran escala, videos y wallpapers, y permanecerá abierta al público de miércoles a domingo, de 12 a 19.
La muestra, curada por Douglas Fogle, llega a Buenos Aires después de haber sido exhibida en el Jeu de Paume de París y en el Museo de Bellas Artes de Houston, entre otras instituciones. En cada sede, la exhibición presenta un diseño particular.
El proceso de trabajo de Thomas Demand consiste en tomar imágenes de los medios de comunicación o de archivos históricos y reconstruir esos escenarios en tamaño real utilizando únicamente papel y cartón. Luego, fotografía las maquetas tridimensionales y las destruye, de modo que la fotografía final es el único registro que sobrevive.
En una entrevista realizada durante una visita a Buenos Aires previa a la inauguración, Demand declaró: «Hoy, con las redes sociales, donde constantemente miramos cosas y las compartimos en todo el mundo, nuestras vidas están siendo moldeadas por el contenido de otras personas, principalmente por imágenes y ya no tanto por textos». Agregó: «Creo que si el arte tiene un rol, ese es el de ayudarnos a tomar distancia de nuestra realidad cotidiana. Nos permite detenernos, observar y reflexionar. Como una buena novela que, al terminarla, nos hace pensar el mundo de una manera diferente. Espero que el arte visual también pueda ofrecernos una nueva perspectiva sobre el mundo y sobre nuestra propia experiencia».
El artista explicó que intenta fotografiar la imagen interior más que la exterior. «Mis fotografías intentan construir la imagen de la memoria más que la imagen de la realidad. La realidad ya está ahí afuera, no necesito hacer nada con ella», afirmó.
Una de sus obras, Room (1994), recuerda el fallido atentado contra Hitler. Sobre esa obra, Demand señaló: «El fallido atentado contra Hitler lo veíamos en los libros de texto una vez al año para demostrar que como nuevo ciudadano uno debe asegurarse de que eso nunca vuelva a ocurrir». También expresó: «Fui a Goldsmiths y me di cuenta de que todo lo que había aprendido en Düsseldorf no era el lenguaje del arte, sino que era el dialecto de Alemania Occidental del lenguaje del arte. Todos deberíamos saber cómo sucedió, cómo los nazis llegaron al poder. Durante mucho tiempo, los abuelos decían: ‘No podíamos hacer nada’. Pero eso no es cierto. Siempre se puede hacer algo: se puede resistir y, de hecho, hubo resistencia».
La muestra también incluye su película Pacific Sun (2012), una animación en stop motion que recrea un video de YouTube del interior de un crucero durante una turbulencia extrema. Demand comentó sobre esa obra: «Ves que todo está volando por los aires. En este caso, la cámara se había fijado al barco, así que no se movía. Todo lo que se mueve es lo que es móvil: las sillas, todo, los vasos, los armarios…». Y agregó: «Pensé que había cierta arrogancia en ello, como si intentaras imitar a la naturaleza. Pensé que iba a hacer una réplica de ese incidente lo más fiel que se pudiera».
Demand no suele incluir personajes en sus escenas; la presencia humana se evidencia por sus vestigios. «Lo que a mí me interesa es mostrar espacios como lugares para el pensamiento. Cuando mirás una imagen con gente, rara vez te imaginás a vos mismo dentro de ella. En cambio, cuando ves un espacio vacío podés proyectarte allí», explicó.
La muestra «El tartamudeo de la historia» se centra en cuatro áreas de la obra de Demand: historias inquietantes, el impulso arquitectónico, los misterios de la vida cotidiana e imágenes en movimiento.
Durante la entrevista, el artista también reflexionó sobre las imágenes generadas con inteligencia artificial: «Cada vez circulan más, la cantidad no deja de crecer. Hay cosas que ya son tan absurdas, tan grotescas, que siento que no puedo añadir nada a eso. Pienso en la vergüenza, en la grosería, en la forma en que muchas personas intentan imponer sus opiniones a los demás. Toda la iconografía de MAGA (Make America Great Again) es tan abrumadora que, como artista, no tengo nada que decir al respecto. Lo mismo ocurre con ciertas catástrofes».
Asimismo, se refirió a ciertas imágenes de la guerra: «Es como si los iPhones y las cámaras de este mundo crearan una imagen hermosa a partir del horror absoluto. Por eso, como artista hay que tener cuidado con la belleza del impacto, con cómo procesar eso y cómo relacionarse con ello». Y concluyó: «Tengo la sensación de que la producción de imágenes está un poco amenazada. En este momento hay demasiadas imágenes. Por eso, las cosas en las que trabajo buscan apartarse de este ritmo vertiginoso, de este bombardeo constante que recibimos todos los días. Necesito ir más despacio. Mucho más despacio para pensar y descubrir qué es lo que realmente permanece».
Datos de la muestra
«El tartamudeo de la historia» se podrá visitar desde el 22 de agosto en la Fundación Proa, Av. Pedro de Mendoza 1929. Horarios: miércoles a domingo de 12 a 19. Entradas: $6000; miércoles gratis; estudiantes, docentes y jubilados: $4000; menores de 12 años sin cargo.
