Veintiocho tripulantes de dos embarcaciones interceptadas y hundidas por fuerzas estadounidenses en aguas del Pacífico, en coordinación con el Gobierno ecuatoriano, llegaron este viernes a la ciudad portuaria de Manta. Los familiares reclaman información y afirman que se trata de pescadores.
Veintiocho tripulantes de dos embarcaciones que fueron interceptadas y hundidas por fuerzas estadounidenses en aguas del Pacífico, en coordinación con el Gobierno ecuatoriano, llegaron este viernes a la ciudad portuaria de Manta. Los hechos ocurrieron en el marco de operativos contra el grupo criminal Los Choneros, según informaron fuentes oficiales.
La Armada de Ecuador indicó en un comunicado que nueve personas pertenecientes a la embarcación Conquista II y diecinueve de la embarcación OM2 arribaron a bordo de una unidad guardacostas de la institución a las 15:00 hora local (20:00 GMT). “Tras su llegada se ejecutaron los procedimientos correspondientes por parte de las autoridades competentes”, señaló la entidad militar sin brindar más detalles. Medios locales reportaron que los tripulantes fueron trasladados a una unidad policial.
La Armada agregó que otras ocho personas del Conquista II estaban en camino al puerto a bordo de otra embarcación.
Los veintiocho hombres fueron detenidos entre miércoles y jueves por la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental de Estados Unidos, luego de que los militares interceptaran las embarcaciones en las que navegaban. Según el Comando Sur de EE.UU., los barcos operaban como estaciones flotantes de reabastecimiento de combustible y apoyaban operaciones de narcotráfico de Los Choneros, el grupo criminal más antiguo de Ecuador.
El ministro del Interior de Ecuador, John Reimberg, declaró este viernes en una entrevista con el canal Teleamazonas: “Esto es producto de una investigación. Son embarcaciones que han sido utilizadas como logística para otras embarcaciones pequeñas que comienzan a amarrarse, que están cargadas de droga, para luego salir hacia puertos mexicanos y luego ir a Estados Unidos. Es un trabajo que se hace con la cooperación internacional”.
Familiares de los detenidos aseguraron que no son narcotraficantes sino pescadores que habían salido a faenar. Una de las personas que se acercó a la Capitanía del Puerto de Manta en busca de información expresó: “¿Qué quiere el presidente (Daniel Noboa)? ¿Que todo el pueblo pesquero salga a robar porque no hay trabajo? Ese es el único sustento de la familia”.
Los familiares se manifestaron en la vía pública con carteles que decían “No al atropello contra nuestros pescadores” y “Ellos son inocentes, no son delincuentes”. En la protesta también participaron parientes de ocho pescadores ecuatorianos desaparecidos desde enero en altamar, que habían salido a bordo del barco Fiorella.
Organizaciones como Amnistía Internacional solicitaron que se investigue la presunta participación de EE.UU. en esa desaparición y en dos ataques a embarcaciones ecuatorianas registrados en marzo cerca de las Islas Galápagos.
El miércoles pasado se cumplió un año del inicio de la campaña del Ejército de Estados Unidos contra supuestas embarcaciones del narcotráfico en el Caribe y frente a las costas latinoamericanas del Pacífico. El balance reportado es de más de 220 muertos. No se informó sobre una posible suspensión del operativo.
