La Policía de Nueva York publicó las grabaciones de las cámaras corporales de los agentes que dispararon contra Pamela Cisneros el 31 de agosto en Times Square. Los videos muestran más de cuatro minutos de negociación antes de que los oficiales abrieran fuego.
La Policía de Nueva York (NYPD) difundió el sábado las imágenes de las cámaras corporales de los agentes que intervinieron en el tiroteo ocurrido el 31 de agosto en Times Square, según informó el New York Daily News.
De acuerdo con la reconstrucción del caso, Pamela Cisneros sacó dos cuchillos de una bolsa roja de Target y atacó a dos personas en menos de 20 segundos. Una de las víctimas fue Erin Piacenti, de 32 años, vicepresidenta de Bank of America, quien murió a causa de la herida. Piacenti había regresado al trabajo ese mismo lunes tras dar a luz a su primera hija.
Los videos, que registran el episodio desde las cámaras corporales de los uniformados, muestran por primera vez cómo se desarrolló el enfrentamiento entre los agentes y Cisneros, una mujer con décadas de historial psiquiátrico, antes de que abrieran fuego.
Más de cuatro minutos de negociación
Las grabaciones muestran a los agentes rodeando a Cisneros mientras ella blandía los cuchillos frente a ellos. El oficial Ryan Brito tomó la delantera en el diálogo e intentó conectar con ella en términos personales.
“Yo también pasé por cosas difíciles. He estado donde estás vos ahora. Te lo prometo. Trabajé en Wendy’s. He estado en ese lugar”, le dijo Brito a Cisneros, según consta en las grabaciones.
Cisneros, por su parte, repitió en varias ocasiones que estaba “cansada de este mundo”. Cuando un agente le aseguró que no querían hacerle daño, ella respondió: “Sí, van a hacerlo. Eso, o los mato a todos”.
En un momento, pareció desorientada y preguntó a los oficiales si eran “parte del show”. Segundos después, comenzó a girar los brazos y cargó contra el grupo de policías con los cuchillos en la mano.
Los Tasers fallaron y dos agentes dispararon
Dos oficiales accionaron sus pistolas Taser, pero los dispositivos no tuvieron efecto. Cuando Cisneros se acercó a pocos metros de los uniformados, los agentes Joseph O’Connor y Steven Darcy sacaron sus armas reglamentarias y dispararon tres tiros. Cisneros fue trasladada de urgencia al hospital Bellevue.
Ninguno de los dos oficiales tiene antecedentes disciplinarios dentro del NYPD. O’Connor lleva cuatro años en la fuerza; Darcy, tres.
La División de Investigaciones de Uso de la Fuerza del NYPD tiene a su cargo la investigación del caso.
La comisionada de policía Jessica Tisch defendió la actuación de sus agentes. “Esta fue una situación de peligro extraordinario en el corazón de Times Square, el cruce del mundo”, declaró.
“Nuestros oficiales se enfrentaron a una amenaza que evolucionaba rápidamente, con incontables civiles a su alrededor. En ese momento, hicieron lo que los entrenamos para hacer”, agregó.
El historial de salud mental de Cisneros
La salud mental de Cisneros tenía décadas de historia. Tisch confirmó que la mujer registraba episodios previos documentados por el NYPD en 2018 y 2019, aunque no tenía antecedentes penales en la ciudad de Nueva York.
Entre sus internaciones y el intento de suicidio —en el que se arrojó a las vías del subte— había atravesado también una depresión posparto.
Su hermano, Patrick Peralta, explicó al New York Daily News que, debido a las dificultades que Pamela tenía para tomar medicación diaria, los médicos le habían recetado inyecciones mensuales de medicación.
“Durante los últimos seis años no había ningún problema. Mientras tuviera la medicación, estaba bien… Nunca mostró violencia hacia nadie”, aseguró.
Peralta sospecha que su hermana pudo haber dejado de aplicárselas en los meses previos al ataque. “Antes iba en persona a recibirlas y me acabo de enterar de que ahora lo hacía ella misma. No sé si paró, porque mis padres son mayores y estaban tratando de asegurarse de que cumpliera el tratamiento. Eso es lo único que puedo sugerir: que quizás no se las puso en los últimos meses”, afirmó. “Su cabeza estaba en todas partes”, concluyó.
Según describió el New York Daily News, la crisis de atención psiquiátrica en Nueva York tiene raíces estructurales: el cierre masivo de instituciones de gran escala dejó un vacío que la red de atención comunitaria —considerada insuficiente y con financiamiento escaso— no pudo cubrir.
