El sitio Bolde publicó un texto en el que enumera situaciones cotidianas en las que algunas personas optan por no dar explicaciones. El artículo vincula esa conducta con la autoestima y la necesidad de aprobación externa.
Un artículo publicado por el sitio web Bolde, especializado en contenidos sobre estilo de vida y psicología, enumera siete situaciones en las que algunas personas toman decisiones sin proporcionar explicaciones a quienes las rodean. El texto sostiene que esa conducta se relaciona con una mayor autoestima y una menor necesidad de aprobación externa.
Según el artículo, hay personas que sienten la necesidad de explicar casi todas sus acciones: si rechazan una invitación, detallan los motivos; si cambian de trabajo, exponen las razones; si prefieren quedarse en casa, buscan una justificación para que su decisión resulte aceptable para los demás. En contraste, otras personas simplemente toman una decisión y continúan con su vida, sin que ello implique indiferencia hacia las opiniones ajenas, sino que consideran que algunas elecciones pertenecen al ámbito personal y no requieren aprobación externa.
El artículo identifica siete situaciones concretas:
- Retirarse de una reunión antes que los demás: en lugar de inventar una excusa, la persona se despide y se marcha porque quiere hacerlo.
- Rechazar una bebida o cualquier otra propuesta: puede responder que no quiere y mantener esa decisión aunque le pregunten nuevamente.
- Terminar una amistad: algunas relaciones dejan de funcionar y la persona toma distancia sin sentir que debe justificar cada motivo.
- Elegir cómo gastar el propio dinero: ahorrar para un viaje, comprar algo deseado o pagar una experiencia sin defender el gasto frente a familiares o amigos.
- Quedarse en casa un viernes por la noche: sin inventar enfermedad, trabajo pendiente o madrugada.
- Cambiar de trabajo: abandonar un puesto por considerar que se necesita otro rumbo profesional, aunque el entorno no comprenda los motivos.
- Tomarse un día personal: reconocer que se necesita tiempo para uno mismo sin inventar una enfermedad o una cita médica.
El texto vincula esta conducta con la idea de actuar de acuerdo con los propios valores y no exclusivamente por presión externa. Señala que explicar una decisión puede ser una forma de comunicarla, pero no necesariamente una obligación para conseguir que los demás estén de acuerdo. Las siete situaciones apuntan, según el artículo, a diferenciar entre comunicar una decisión y tener que defenderla.
El artículo original incluye un enlace a otro texto sobre personas que procesan información social con alta sensibilidad y una invitación a suscribirse al newsletter de Clarín.
