La Pregunta 7, que se someterá a votación el 3 de noviembre de 2026, autoriza la edificación de casas unifamiliares en lotes más pequeños para reducir el déficit habitacional. La iniciativa cuenta con el respaldo de la gobernadora Maura Healey y el rechazo de la Asociación Municipal de Massachusetts.
Los votantes de Massachusetts decidirán en la elección estatal del 3 de noviembre de 2026 la aprobación de la Pregunta 7, una iniciativa que autoriza la edificación de viviendas unifamiliares en lotes de menor tamaño con el objetivo de reducir el déficit habitacional en la región.
En qué consiste la propuesta
La Pregunta 7 modifica las normas sobre zonificación para permitir la construcción de casas unifamiliares en terrenos de al menos 5000 pies cuadrados (465 metros cuadrados). La medida exige que la parcela tenga 50 pies (15 metros) de frente sobre una vía pública y conexión a las redes de agua y alcantarillado.
La iniciativa integra las nueve preguntas vinculantes que los ciudadanos votarán en las urnas este 3 de noviembre de 2026. La propuesta no recibió el voto de las cámaras legislativas antes del 6 de mayo de 2026, por lo que ingresó a la boleta.
La medida conserva la potestad de los municipios para regular aspectos como la altura de las casas, la distancia entre propiedades y los estacionamientos. Asimismo, la Oficina Ejecutiva de Vivienda y Comunidades Habitables podrá publicar directrices oficiales para la aplicación de la norma.
Declaraciones del impulsor
El economista jefe de vivienda del Pioneer Institute e impulsor de la propuesta legislativa, Andrew Mikula, definió la iniciativa como la “Dolly Parton de las preguntas de la boleta” por su amplio respaldo. El especialista explicó los fundamentos técnicos y los objetivos de la medida.
En declaraciones a Realtor.com, Mikula se refirió a los estándares de construcción en las áreas metropolitanas: “Realmente quiero enmarcarlo como un tipo de estándar básico de lo que deberíamos esperar que las ciudades y pueblos permitan en términos de nuevas viviendas en áreas metropolitanas del siglo XXI”.
Respecto a la viabilidad de la regla en el mercado inmobiliario, el organizador declaró: “En una de las áreas más caras y con mayores restricciones de suelo de EE.UU., 5000 realmente es un requisito razonable”.
En cuanto al desarrollo urbano, Mikula agregó: “No contemplamos que los terrenos agrícolas se conviertan en cientos de viviendas a la vez; queremos que este sea un patrón de desarrollo bien planificado y al estilo de Nueva Inglaterra”.
Impacto potencial en el mercado habitacional
Un estudio del Colegio Tisch de la Universidad Tufts estima que la norma modificaría las condiciones de construcción de unas 200 mil parcelas y podría generar alrededor de 750 viviendas unifamiliares adicionales al año. Esta cifra representaría un aumento aproximado del 15% en la construcción anual de viviendas unifamiliares y del 5% en la edificación residencial total del estado.
Por su parte, según Realtor.com, la organización Legalize Starter Homes proyecta la edificación de entre 2200 y 5700 viviendas anuales en lotes con servicios públicos. Esta estimación contempla la división de terrenos para la edificación de unidades familiares.
La aceleración de la construcción busca resolver una escasez de 100 mil unidades en un mercado que requiere 222 mil viviendas hacia 2035.
La gobernadora Maura Healey y la Asociación de Agentes Inmobiliarios respaldan la iniciativa, mientras que la Asociación Municipal de Massachusetts rechaza el mandato estatal.
