Un análisis atribuido a un abogado y dirigente peronista plantea las dificultades de los oficialismos sudamericanos para reelegirse y las causas estructurales de esas derrotas, en un contexto de sociedades divididas y demandas sociales crecientes.
Un texto firmado por un abogado y dirigente peronista, difundido este lunes, sostiene que los gobiernos de raigambre popular en Sudamérica enfrentan un límite objetivo para llevar adelante políticas de inclusión debido a su posición subordinada en el sistema mundial y a la dependencia de shocks externos de precios de materias primas.
El documento, titulado «Ni utopías ni progresismos ineficaces», afirma que «los oficialismos sudamericanos no logran reelegirse» y que, si bien existe una explicación basada en la gestión, «podría haber una más honesta que lo haga a la estructura». Según el autor, «el capitalismo sin fronteras de esta etapa combina bajo crecimiento, escaso empleo y una distribución cada vez más regresiva», lo que «impone un límite objetivo a cualquier voluntad de transformación».
El texto señala que «el Estado ya no completa ni remotamente las demandas de las comunidades» y que «los pocos logros que se han obtenido han tenido costos sociales elevadísimos». Atribuye los éxitos parciales a «shocks externos, sobre todo del precio de las materias primas, más que a cambios estructurales».
En cuanto al avance de propuestas de derecha, el autor sostiene que «el pensamiento simplista de la ‘derecha’ encontró la mentada navaja» de Ockham y que su mensaje «es sencillo, y por lo tanto presenta eficiencia comunicacional y política». Agrega que «todo este discurso post estatal encaja perfectamente en el relato del emprendedurismo, y su sucedáneo religioso neo pentecostal de la teología de la prosperidad».
Respecto de las elecciones, el texto afirma que «las últimas elecciones sudamericanas muestran sociedades divididas en mitades casi exactas» y que «los ganadores se imponen en segundas vueltas por muy poco». Añade que «las elecciones resuelven la competencia, pero no el problema de fondo: la legitimidad».
El autor plantea que «los gobiernos populares enfrentan períodos muy cortos para problemas muy largos» y que se necesitan «medios técnicos y morales para dar discusiones con poderes fácticos».
Finalmente, propone «inventando formas de intervenir en la realidad social con políticas públicas razonables y eficientes. Nada de utopismos a la veleta ni progresismos morales ineficaces». Sostiene que «promocionar inversiones, sea en minería o energía, no es de derecha o izquierda, es sencillamente razonable» y que «el Estado debe acompañar esas actividades ‘extractivistas’ con aliento a inversiones en la transformación y la industrialización para agregar valor».
El texto concluye con una cita de Simón Rodríguez: «Inventamos o erramos».
