El presidente de Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA) analizó el rumbo económico del país durante la ExpoEfi, señalando un cambio de paradigma global que favorece a la economía real y plantea oportunidades para Argentina.
Durante la ExpoEfi, Claudio Zuchovicki, presidente de Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA), ofreció un análisis sobre el contexto económico actual. En su intervención, destacó que por primera vez en 40 años no se discute el rumbo económico del país, aunque sí la velocidad y las formas del cambio.
Zuchovicki realizó una votación simbólica entre los asistentes: la mayoría levantó la mano al ser consultados si estaban convencidos del rumbo, aunque la adhesión bajó al preguntar por la velocidad y los modos del Gobierno. «Primera conclusión: no se discute el rumbo. La velocidad quizás, y las formas tal vez. Pero este es un avance fenomenal», afirmó.
El ejecutivo explicó que la economía global ya no se debate en términos de recuperación en U o V, sino que adopta una forma de «K de kilo»: mientras algunos sectores prosperan, otros empeoran. «Conozco empresas del agro, en el mejor momento del agro, que están en concurso», ejemplificó.
Según Zuchovicki, hubo un cambio de paradigma fundamental: el poder pasó de los productores a los usuarios. «No había stock, no había precios, comprabas donde lo conseguías. Pero desde que existe esto (el celular) el precio lo es todo», remarcó.
En cuanto a las oportunidades para Argentina, señaló que «producimos todo lo que el mundo quiere comprar» y que en eventos internacionales como la Argentina Week en Estados Unidos, los paneles de minería, agro y tecnología estuvieron llenos, mientras que las finanzas perdieron protagonismo. «Se viene el desafío de la economía real, pero para eso necesita financiamiento», indicó.
Finalmente, analizó la volatilidad global, el endeudamiento de Estados Unidos y la debilidad del dólar, señalando que «Estados Unidos se argentinizó» al licuar deudas devaluando su moneda. «América Latina tiene una fuerza de cambio transitoria. Lo que vendemos cada vez vale más y lo que importamos cada vez vale menos», concluyó.
