La Sala I de la Cámara Federal, con las firmas de los jueces Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, confirmó el sobreseimiento del expresidente Mauricio Macri y de los exjefes de inteligencia Gustavo Arribas y Silvia Majdalani en la causa por la recolección de correos electrónicos.
La Sala I de la Cámara Federal, integrada por los jueces Mariano Llorens y Pablo Bertuzzi, confirmó el sobreseimiento del expresidente Mauricio Macri y de los exjefes de inteligencia Gustavo Arribas y Silvia Majdalani. La causa investigaba la recopilación de correos electrónicos de políticos, periodistas, dirigentes y miembros de las fuerzas de seguridad.
La denuncia fue presentada el 26 de mayo de 2020 por Cristina Caamaño, entonces interventora de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) durante la gestión de Alberto Fernández. La Cámara confirmó el fallo de primera instancia del juez Marcelo Martínez de Giorgi, que había sobreseído a los imputados.
Según la denuncia, un análisis de rutina sobre los soportes tecnológicos de la AFI permitió hallar un disco rígido marca Western Digital en las dependencias del organismo, con rastros de la conexión de varios pendrives utilizados para almacenar información de inteligencia sobre personas del ámbito político, periodístico y policial. Los técnicos recuperaron información borrada, lo que permitió reconstruir una recolección de correos electrónicos privados, obtenida —según la denuncia— sin orden ni autorización judicial.
El informe adjunto a la denuncia identificó, mediante el sistema de credenciales, a dos agentes que habrían accedido al contenido del disco, aunque no se pudo precisar el área de la agencia donde se produjo el acceso. A esa denuncia se sumó una segunda presentación vinculada a la agrupación política Kolina, que no fue apelada por la querella.
El fallo consideró que los discos rígidos no podían utilizarse como prueba válida por no contar con una cadena de custodia acreditada. Los jueces señalaron que uno llegó cerrado y precintado, pero sin documentación ni registro de trazabilidad, y el otro no tenía una planilla que diera cuenta de su preservación. Tampoco se documentó el lugar exacto del hallazgo.
El peritaje oficial concluyó que era técnicamente posible modificar el contenido de un disco rígido, las fechas de creación, acceso o modificación de archivos, sin dejar rastro. Los expertos determinaron que los correos electrónicos hallados no habían sido recibidos por la vía natural del programa Outlook, sino que fueron incorporados manualmente, y que el acceso al sistema se realizó mediante un usuario genérico llamado “User”, lo que impidió identificar a las personas físicas que operaron los equipos.
Los jueces concluyeron que “excluida la aptitud probatoria de los discos rígidos, la imputación queda desprovista de sustento”. Con esta resolución, la causa quedó cerrada para Macri, Arribas, Majdalani y el resto de los beneficiados por el sobreseimiento.
