Un relevamiento de Reporte Inmobiliario indica que refaccionar una cocina estándar de 5,6 m² requiere una inversión de $9.650.287 a valores de mayo de 2026. Ampliar el espacio implica costos adicionales que pueden escalar entre 20% y 40%.
Según el último relevamiento de Reporte Inmobiliario, refaccionar una cocina estándar de 5,6 m² demanda una inversión de $9.650.287, a valores de mayo de 2026. La suba en pesos alcanzó el 16,55% en el mismo lapso y, en dólares, no tuvo modificaciones.
El presupuesto incluye demolición, recambio completo de cañerías de agua y gas, nueva mesada de granito, muebles bajo mesada y alacenas, grifería monocomando, instalación eléctrica, revestimientos cerámicos, luminarias y pintura general.
Si la reforma suma también el baño, el desembolso por ambos espacios asciende a $18.453.373, unos US$12.904 según la cotización del dólar blue vendedor de inicios de mayo cuando se hizo el relevamiento, prácticamente la misma cantidad que era necesaria hace un año.
Remodelación con ampliación
Cuando se habla de ampliar, se trata de ganar metros, integrar ambientes o avanzar sobre un patio. La variable clave ya no es solo el equipamiento, sino el costo de construcción. En julio de 2026, el Índice del Costo de la Construcción (ICC) del Gran Buenos Aires elaborado por el Indec aumentó 2,1% mensual y acumula un aumento del 19,2% en lo que va del año.
Ampliar una cocina implica entrar en esta estructura de costos. Dependiendo de la complejidad, el presupuesto puede escalar entre 20% y 40% respecto de una refacción estándar.
Créditos para refacción
Frente a este escenario, el crédito volvió a posicionarse como una herramienta clave para enfrentar una remodelación. De los bancos que ofrecen préstamos UVA, algunos cuentan con líneas específicas para refacción. El esquema es similar: plazos largos, tasas más competitivas que un préstamo personal y cuotas que no pueden superar, en general, el 25% del ingreso familiar.
Banco Ciudad
La entidad de la ciudad de Buenos Aires financia con un crédito personal hasta el 100% del presupuesto de obra, el cual no puede superar el 50% del valor de tasación del inmueble. El plazo máximo es de 10 años, con una tasa del 10,5% + UVA. La cuota no puede superar el 20% de los ingresos del solicitante. El monto máximo del préstamo es $185.000.000.
Banco Nación
Presta el 75% del presupuesto de obra y el plazo del préstamo puede ser de 5, 10 o 15 años, con un plazo de obra de hasta 12 meses. El monto máximo a prestar es de 157.500 UVAs con una tasa del 6,7% o de 210.000 UVAs con una tasa del 12%.
Banco ICBC
El ICBC ofrece la línea de remodelación financiando hasta el 50% de la tasación de la propiedad y con un tope de $200 millones; con previa presentación de presupuesto de obra, planos y firma de arquitectos. El plazo máximo es de 20 años, con una tasa del 6,9% para clientes con cuenta sueldo y del 9,9% para el resto.
Banco Supervielle
Este banco ofrece préstamos para refacción y mejora con un plazo de hasta 10 años y una tasa del 15%. El ingreso mínimo del solicitante debe ser de $5 millones y no tiene tope máximo a prestar, financiando hasta el 50% de la tasación del inmueble.
Banco Patagonia
El préstamo financia hasta el 25% del valor de la propiedad, con las mismas características que el crédito para adquisición, es decir: una tasa del 9,25% exclusiva para clientes con cuenta sueldo en la entidad. Se puede devolver hasta en 30 años y otorgan hasta $140 millones.
Banco Comafi
El banco Comafi financia hasta el 50% del valor de la vivienda permanente, con un tope de $350 millones y plazos de 5 o 10 años. La entidad exige demostrar los planos de obra, presupuesto y cronograma suscripto por un profesional. La tasa es de 9,5% y 11% para quienes no cobren el sueldo en la entidad. Se debe tener un ingreso mínimo neto de $5.000.000.
Banco Provincia
El préstamo del banco bonaerense financia la construcción, ampliación, terminación y refacción de viviendas. Tiene un monto máximo de 250.000 UVA, que equivale a aproximadamente $524 millones, un plazo de hasta 240 meses (20 años) y una tasa anual del 9%. Para quienes perciban sus haberes a través de Banco Provincia, el crédito financia hasta el 80% del valor de tasación o del presupuesto de obra; para el resto de los clientes, el porcentaje máximo es del 70%.
Medidas ideales para renovar una cocina
Especialistas en interiorismo y arquitectura coinciden en que una cocina bien resuelta se proyecta en función del uso real y de quienes la habitan. Antes de definir materiales o colores, es necesario analizar la superficie total disponible y la altura real del techo. A partir de esos datos se diseña el espacio teniendo en cuenta las instalaciones, desde las tomas eléctricas, gas, desagües y la ventilación.
Las medidas estándar siguen siendo una referencia clave. El bajo mesada suele ubicarse a 90 centímetros de altura y 60 centímetros de profundidad. En cuanto al zócalo, se recomienda que lleve entre 10 y 15 centímetros, mientras que las alacenas tradicionales se resuelven entre 70 y 90 centímetros de ancho y 30 centímetros de profundidad para dejar libre el espacio de mesada y poder trabajar cómodamente.
La fluidez en los pasillos es otro aspecto central. La cocina requiere de espacios fluidos, en tanto que el paso mínimo funcional es de 90 cm. Los especialistas recomiendan dejar al menos 40 centímetros libres junto a la heladera para apoyar elementos y facilitar la descarga de compras.
En términos de disposición funcional, la llamada “regla del triángulo” continúa siendo un principio organizador. Se trata de vincular tres zonas: almacenamiento (alacena o heladera), preparación (mesada y bacha) y cocción (anafe o cocina). Cada lado del triángulo debería contar con al menos 120 centímetros, lo que garantiza recorridos cómodos y eficientes.
Aunque las tipologías actuales incorporan islas y configuraciones abiertas, la lógica del triángulo persiste como base para asegurar fluidez. La integración con el living comedor, cada vez más habitual, no elimina la necesidad de una estructura funcional clara; por el contrario, la vuelve más necesaria.
La cocina dejó de ser un ámbito oculto para convertirse en parte del área pública del hogar. Hoy las islas representan un recurso que facilita la conversación o el encuentro, ya sea a nivel familiar o con amigos; se integra al estar y se incorpora la TV o área de sillones. Esa integración favorece la incorporación de materiales de mayor sofisticación y detalles asociados al confort.
