El vehículo autónomo no tripulado, desarrollado en Canadá, completó una travesía récord impulsado por hidrógeno, lo que abre nuevas posibilidades en exploración y vigilancia submarina.
El dron submarino Solus-LR, fabricado por la empresa canadiense General Dynamics Mission Systems, estableció un nuevo hito al recorrer más de 2.000 kilómetros de manera autónoma utilizando únicamente una carga de hidrógeno. Este vehículo subacuático no tripulado (UUV, por sus siglas en inglés) demostró una capacidad operativa prolongada sin necesidad de recarga, lo que lo convierte en una herramienta potencial para tareas de vigilancia, defensa y exploración oceánica.
Gracias a su sistema de propulsión basado en celdas de combustible de hidrógeno, el Solus-LR puede permanecer sumergido durante largos períodos sin ser detectado, lo que resulta de interés tanto para aplicaciones militares como científicas. El desarrollo representa un avance significativo en la autonomía de los drones submarinos, ya que supera ampliamente las capacidades de los modelos eléctricos tradicionales, que suelen tener un alcance limitado.
Si bien el fabricante no ha revelado detalles específicos sobre posibles contratos o usos concretos, el éxito de esta prueba posiciona al Solus-LR como un actor relevante en el creciente mercado de vehículos no tripulados para misiones subacuáticas de larga duración.
