El Gobierno puso en marcha un programa piloto en cuatro hospitales nacionales con un protocolo unificado y herramientas digitales para reducir los tiempos de atención del ataque cerebrovascular.
Ante un auditorio de especialistas en manejo del ataque cerebrovascular (ACV) y funcionarios de salud, el Gobierno anunció la puesta en marcha de un programa nacional para ordenar la atención de esta enfermedad. La prueba piloto se implementará en cuatro hospitales nacionales y contará con un protocolo de intervención unificado y una aplicación para acortar los tiempos de atención, diagnóstico y administración de terapias.
“El ACV es la segunda causa de muerte en la población adulta y esto demanda medidas concretas”, dijo el ministro de Salud, Mario Lugones, durante la apertura del VII Encuentro Ministerial de América Latina de la Alianza Mundial de ACV, realizado en un hotel del barrio de Retiro. Estimó en “más de 50.000” los casos por año en el país, con al menos ocho de cada 10 en mayores de 75 años. Solo entre los afiliados del PAMI, la cartera proyecta unos 25.000 ACV anuales.
La prueba inicial se desarrollará en red en los hospitales nacionales Posadas (Morón), El Cruce (Florencio Varela), Cuenca Alta (Cañuelas) y del Bicentenario (Esteban Echeverría). El objetivo es unificar criterios de atención e implementar un código de emergencia específico para reducir el tiempo desde el llamado a emergencias hasta la intervención de un equipo especializado. Esto incluye la apertura de unidades de ACV con entrenamiento de profesionales y la organización territorial según la disponibilidad de tomógrafos para el diagnóstico.
“Estamos poniendo en marcha una red de hospitales nacionales para la atención del ACV, con protocolos unificados, coordinación en tiempo real y criterios comunes para la atención, derivación, tratamiento y rehabilitación de pacientes en todo el país”, anunció Lugones. El programa incorpora el código ACV, crea centros coordinadores regionales e integra hospitales y servicios de atención prehospitalaria. “Establece un sistema digital para reducir los tiempos de atención y ampliar el acceso a tratamientos que pueden salvar vidas y evitar incapacidades severas”, agregó.
Pedro Lylyk, director general del Equipo de Neurocirugía Endovascular y Radiología Intervencionista (Eneri) y de la Clínica La Sagrada Familia, señaló que “se sigue llegando tarde al tratamiento” e insistió en que cada país “necesita un sistema” con características propias que optimice la respuesta. “Pero lo más importante es sostenerlo”, dijo, al destacar la iniciativa oficial.
Los síntomas de alerta del ACV incluyen debilidad o entumecimiento repentino en la cara, brazo o pierna, especialmente en un lado del cuerpo; problemas para caminar, mareos o pérdida de coordinación; confusión, dificultad para hablar o entender el habla; dolor de cabeza severo repentino sin causa conocida; y dificultad para ver en uno o ambos ojos.
