La automotriz destinará fondos a su planta de Lansing Delta Township, Michigan, para producir versiones híbridas de los Chevrolet Traverse, Buick Enclave y GMC Acadia. La inversión cuenta con una subvención federal de US$ 500 millones.
General Motors (GM) invertirá US$ 750 millones en su planta de Lansing Delta Township, en Michigan, Estados Unidos, para fabricar vehículos híbridos, según informó Automotive News tras una visita de la secretaria asistente de Energía de EE.UU., Audrey Robertson, a esa instalación.
La inversión contará con una subvención federal de US$ 500 millones previamente anunciada. En esa planta se fabrican los modelos Chevrolet Traverse, Buick Enclave y GMC Acadia, por lo que estos tres SUV de tres filas serían los primeros híbridos de GM.
La semana pasada, la CEO de GM, Mary Barra, había anticipado durante la presentación de resultados de ingresos del tercer trimestre que la automotriz contaría con vehículos híbridos en varios segmentos. «No se tratará de gastos de capital ni de ingeniería adicionales», dijo Barra.
Los concesionarios de la red GM habían expresado su malestar ante la falta de modelos híbridos, que ganan terreno en el mercado estadounidense debido al aumento del precio de los combustibles. Hasta el momento, el grupo automotor solo comercializa una versión híbrida del Corvette.
La participación de mercado de GM en EE.UU. cayó 0,8 puntos porcentuales al 16,6% en los primeros nueve meses del año, desde el 17,4% del año anterior, mientras que rivales como Toyota, que sí tienen oferta de híbridos, registraron un alza de 0,6% en las ventas.
En el pasado, los ejecutivos de GM señalaron que los modelos híbridos implicaban demasiados costos y complejidad, y que preferían invertir en vehículos eléctricos. Además, los híbridos no alcanzaban para cumplir con las estrictas normas de emisiones, algo que la administración del presidente Donald Trump decidió modificar recientemente, en un guiño a las terminales radicadas y en particular a los tres grandes de Detroit: GM, Ford y Stellantis.
